Esterilizar mosquitos con radiación podría frenar al virus del Zika

Junio 23, 2016

Esterilizar mosquitos con radiación podría frenar al virus del Zika

Un gran laboratorio de la Agencia Internacional de la Energía Atómica trabaja en la esterilización de mosquitos a través de la radiactividad. Su objetivo es forzar la extinción de la especie transmisora de la enfermedad en ciertas zonas

En el pequeño poblado de Seibersdorf a 30 kilómetros al sur de Viena viven poco más de 1.300 personas. Su nombre está ganando sin embargo visibilidad gracias a la existencia aquí de un gran laboratorio que podría ayudar a acabar con el virus del Zika. Se trata de unas instalaciones de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) que trabaja intensamente en una idea que parece simple: esterilizar insectos con radiación para que que entren en un proceso natural de extinción: «básicamente es una planificación familiar para insectos», explica el entomólogo austriaco Jorge Hendrichs (Universidad de Massachusetts), director de la unidad de control de plagas de insectos de la AIEA en Austria.

Cientos de jóvenes mosquitos machos esperan en el laboratorio austriaco a ser esterilizados en masa con el uso de radiación para mermar así la cantidad de insectos que transmiten enfermedades como el virus del Zika. Los machos esterilizados soltados en zonas específicas irían tras la búsqueda de hembras: la cópula, ahora infértil, llevaría a su extinción. La implementación del plan es algo más compleja, ya que se requiere primero aislar a los machos para poder esterilizarlos cuando están en un estado larvario. Según los científicos del equipo que dirige Hendrichs, la mejor herramienta para lograrlo es el uso de cobalto 60 o rayos X. La técnica no es nueva, ya ha permitido erradicar insectos como la mosca de la fruta en algunas regiones de Argentina y de Sudáfrica y la mosca del melón en Okinawa, en Japón.

El blanco de estos esterilizadores de insectos es actualmente el virus del Zika, transmitido por el mosquito Aedes aegypti –que también contagia el dengue y el chicunguña–. El Zika se identificó por vez primera en el bosque Zika, cerca de Entebbe (en Uganda), en 1947 en macacos de la India a través de una red de monitoreo de la fiebre amarilla selvática. Posteriormente, en 1952, apareció en el ser humano en Uganda y en Tanzanía. Actualmente se han registrado brotes de enfermedad por este virus en África, América, Asia y el Pacífico. El Zika provoca fiebre, dolores de cabeza y articular o sarpullidos y se sospecha que en embarazadas puede causar microcefalia en el bebé. Con más de 1,5 millones de enfermos en Brasil, América del Sur es la región del mundo más afectada por el virus.

«Hemos demostrado que la técnica es eficaz a pequeña escala: podemos actuar en la periferia de una ciudad, quizás hasta en una localidad de 250.000 personas, señala la entomóloga Rosemary Lees a AFP agregando que son las hembras las que transmiten el virus ya que «son ellas las que necesitan sangre para alimentar a sus huevos. Los machos se alimentan del azúcar de las flores y de néctar». Uno de los problemas posibles es que los machos «tratados» no sean lo suficientemente fuertes como para competir con los insectos salvajes. Esta técnica es eficaz sobre todo combinada con otros métodos, incluida la utilización de insecticidas.